GESTIÓN DE AGUAS RESIDUALES EN COLOMBIA: DEL DESAFÍO AMBIENTAL A LA ECONOMÍA CIRCULAR

Artículo escrito por Edgar Marulanda, Gerente Comercial de Residuos de GRUPO TERRA ZAN S.A.S. E.S.P.

La gestión de aguas residuales en Colombia ha sido históricamente uno de los principales retos ambientales del país. Durante décadas, gran parte de las aguas residuales domésticas e industriales fueron vertidas directamente a ríos y quebradas, generando impactos negativos sobre ecosistemas estratégicos y la salud pública.

Aunque el país ha fortalecido su marco regulatorio con normas como el Decreto 3930 de 2010 y la Resolución 631 de 2015, los desafíos persisten. Muchas plantas de tratamiento operan con tecnologías convencionales que presentan limitaciones para remover contaminantes emergentes como medicamentos, metales pesados y compuestos químicos complejos. Además, en numerosos municipios rurales la infraestructura de saneamiento continúa siendo insuficiente.

Uno de los principales desafíos es la brecha entre las grandes ciudades y las regiones más apartadas. Mientras departamentos como Cundinamarca y Antioquia han logrado importantes avances gracias a grandes proyectos de tratamiento, otras zonas del país aún presentan bajos niveles de cobertura y continúan realizando vertimientos directos a las fuentes hídricas.

Sin embargo, Colombia también ha logrado avances significativos. La inversión en infraestructura, la implementación de nuevas tecnologías y una mayor conciencia ambiental han permitido mejorar el tratamiento de aguas residuales en diferentes regiones. Experiencias exitosas en ciudades como Medellín, Bucaramanga y Tunja evidencian que la gestión adecuada del agua puede generar beneficios ambientales y sociales.

El futuro de la gestión de aguas residuales debe orientarse hacia un modelo de economía circular, donde el agua residual deje de verse como un desecho y se convierta en una fuente de recursos. El reúso del agua, la recuperación de nutrientes, el aprovechamiento de lodos y la generación de energía representan oportunidades para avanzar hacia sistemas más sostenibles. Asimismo, las soluciones basadas en la naturaleza, como humedales construidos y biofiltros, junto con herramientas de monitoreo y control, serán fundamentales para ampliar la cobertura de tratamiento, especialmente en comunidades rurales.

Colombia ha avanzado, pero aún enfrenta retos técnicos, financieros e institucionales. Alcanzar una gestión sostenible del agua residual requiere el compromiso conjunto de empresas, autoridades, operadores de servicios públicos y ciudadanos. Transformar las aguas residuales en un recurso estratégico permitirá proteger nuestros ecosistemas, fortalecer la sostenibilidad y construir un futuro más resiliente para las próximas generaciones.

Nota del autor:
Este artículo nace de una reflexión motivada por material audiovisual y técnico sobre la situación del agua en Colombia https://youtu.be/zzEjbKHfTQU?si=EnXWJmsfR9tPw28u, que invita a analizar los avances, desafíos y oportunidades que enfrenta el país para transformar las aguas residuales en un recurso estratégico dentro de un modelo de economía circular.